Lunes otra vez, ¿qué tal estuvo el fin de semana? espero que lo hayas disfrutado al máximo (y también los demás días). Es hora de tomarse otro café para despertar la mente. Disfrútalo, detente un momento y siente el aroma embriagador, la calidez de la taza cuando la sostienes y el intenso sabor entre amargo y dulce de esta popular bebida. Fuimos dotados de cinco sentidos para hacer de nuestra vivencia una gran experiencia, sino ¿te imaginas lo aburrido que sería?
Así como disfrutas de tu taza de café, te invito a sentir
con todo tu ser la naturaleza y esta semana te traigo la propuesta de un lugar
bastante accesible, donde podrás caminar mientras te sumerges en una buena
conversación con quien te acompañe y si eres de los que practica deportes
extremos, pues tienes la oportunidad de lanzarte a una bicicleteada por los
cerros, haciendo ciclismo de montaña. Eso sí, con todo el equipo de seguridad
requerido y la experiencia, porque eso de andar pedaleando en pendientes es
algo que por lo menos necesita práctica.
Es increíble que hace poco me enterara que existe el Parque
ecológico La Molina, yo vivo en este distrito y me parece sorprendente que no
lo disfrutara antes. Te cuento más, averiguando en internet y noticias acerca
de este parque, pude saber que es un terreno conformado por 209 hectáreas (han
reforestado 25) y era conocido como la pampa El arenal. Es el límite fronterizo
entre los distritos de la Molina y Villa María del triunfo. En el 2013 la
municipalidad decidió poner en marcha el proyecto de convertirlo en un parque ecológico
para promover el deporte y contacto con la naturaleza. Por favor queridos
gobernantes apuesten por más proyectos así para la ciudad, entre tanta
modernidad y crecimiento, es muy importante brindar espacios que conecten a las
personas con la naturaleza e incentive el movimiento.
Es necesario decirte que la vida sedentaria es dañina para
tu salud, ya que no fuiste diseñado para permanecer en una sola posición todo
el tiempo, sino serías un árbol o un cerro ¿no es verdad? Por lo tanto, te
invito a mover el cuerpo, activa la circulación, dale más trabajo a los
músculos y sal a caminar y trepar cerros. Te cuento que esta caminata no
requiere que seas un experto del trekking, es bastante ligera. Anda a darle un
respiro a tus pulmones (suena raro, pero es verdad) porque vives atrapado entre
tanto smog que el cuerpo necesita un chepis. Ponte unas zapatillas que permitan
que no te resbales y disfruta de la experiencia. Hay varios caminos que te
llevan a diferentes estaciones, en cada una de ellas la vista es distinta, hay
una que está prácticamente bordeando el cielo, entre las nubes diría yo. Puedes
estar hasta las 5:30 p.m. debido a que es más seguro por la luz, recuerda que
debes bajar del cerro y para eso es mejor evitar hacerlo a oscuras. Y sí,
alcanzas a ver el sol reluciente entre la neblina de esta época preparándose
para el atardecer. Puedes sentarte tranquilamente a apreciar el momento, sacar
unas cuantas fotos para las redes o si eres más pro hacer fotografías
profesionales, el ambiente es propicio para mucho. ¡Te va a encantar!
Por último, olvidé mencionar que se ubica al final de la
avenida los Fresnos en el distrito de La Molina, no cobran entrada y puedes llevar
auto porque hay una zona destinada para estacionamiento. También recuerdo lo
sexy que te verás siendo un turista responsable, es decir cuidando del hábitat
y gestionando la basura que produces (llévatela contigo). No olvides tampoco
llevar agua para hidratarte y usar bloqueador así no haya sol. Eso es todo,
anímate en tu próximo fin de semana.
¡Buenas aventuras!