lunes, 28 de octubre de 2019

Apu Siqay, el secreto mejor guardado de Lima Gris


Son las 7:00 a.m. y es una mañana fresca en la Lima Gris, lista para recibirte a ti y a miles de personas más en un trajín denso durante las siguientes dos horas. ¿Te has puesto a pensar qué diría la ciudad si tuviera vida?, yo pienso que diría algo así como un: “Aquí vamos de nuevo, es Lunes, la gente enloquece y yo no decido si ponerme cálida o fría”. Mientras tanto vas en el bus, auto o taxi al trabajo deseando encontrarte con esa taza de café prometedora de un shot de energía que te permita poner el switch en ON. 

Esta semana te traigo más cafeína viajera, para que todos tus sentidos se despierten en one y comiences a disfrutar de este nuevo inicio de actividades.

El sábado decidí hacer manchita y conocer por fin el tan viralizado Apu Siqay y como siempre hago mi tarea, me informé antes sobre este increíble lugar. Para empezar, el mirador ubicado en el distrito de Villa María del Triunfo se encuentra en el circuito “el triángulo”, una zona a cargo de la familia Tenorio, dueños del proyecto Apu Siqay. Se inició con el propósito de brindar un espacio para los deportes de aventura como el motocross y las cuatrimotos, pero desde que se hizo famoso gracias a una foto en redes, mejor les va con el senderismo, puesto que la afluencia de gente se ha incrementado considerablemente. El camino entre los cerros está correctamente definido y no es para menos, el circuito tiene alrededor de 10 años. Sin embargo, entiendo que lo mejoran para las personas que van a pie. En el circuito podrás encontrar dos monumentos, uno es El inca, rinde homenaje a los rituales de nuestros ancestros y el otro, El cisne, que simboliza al ave Huashua, propia de Sudamérica. Y siguiendo con los significados también es mi deber informarte que Apu Siqay hace referencia a “ascender a lo divino”, si no creías en un ente superior, pues te cuento que lo harás después de ver el majestuoso paisaje que se forma allá arriba.

La caminata es nivel 2 (del 1 al 5), sin embargo, no sé por qué me duelen las piernas como si me hubiera ido caminando a Tacna (21 horas desde Lima en bus), pero créeme que el colchón de nubes que descansa bajo un imponente sol redondo en pleno descender te callará en una todas las maldiciones que puedas ir haciendo en el camino. Cuando llegué para visualizar el atardecer, me quedé tan sorprendida de que nuestra Lima Gris tuviera este secreto escondido entre los cerros. Las nubes parecen rendirle tributo al sol, todas uniformes, esponjosas y blancas, te hipnotiza esa combinación porque hasta ganas de tirarme sentí, obvio con la idea de que iba a caer en una suave superficie (tampoco me mandes al psiquiatra). Puedes sentarte a admirar y respirar todo el aire limpio que puedas, porque allí no llega el smog, tomarte unas fotos ganadoras de muchos likes con las figuras del inca y el cisne o con el embriagador atardecer (lo único malo es que la cámara no le hará justicia) o si no has ido dos semanas al gym es tu momento de reivindicarte.

La excelente noticia es que como La gris aún está indecisa y sigue creyendo que es invierno, aún estás a tiempo de que te brillen los ojos con la belleza de este paisaje. El acceso no es complicado, te subes al tren eléctrico, llegas a la estación de “Maria auxiliadora” en el distrito de Villa María del Triunfo y de allí tomas una combi roja con blanco y una “N” gigante color amarillo y te bajas en el último paradero para llegar al Jr. Sr. de Lampa a comenzar. Eso sí, te recomiendo ir con amigos y llevar linterna, porque cuando bajes del cerro lo harás a oscuras y es mejor estar acompañado que solo. Como hay muchos turistas ya hay combis esperando personas que descienden del lugar para trasladarlos a la estación del tren eléctrico.

Finalmente, espero que cuentes con esta opción para tu fin de semana, porque no hay pierde, te lo prometo. También cabe recordarte lo sexy que te verás no generando basura y si lo haces puede regresar contigo en tu mochila, sé precavid@ y siempre haz caso a las personas de Apu Siqay que están por algunas zonas para proteger el circuito, es de propiedad privada y se tiene que respetar las indicaciones. Ten un buen inicio de semana, anda estírate un poquito y a darle con todo.

¡Buenas aventuras!

domingo, 27 de octubre de 2019

Checklist viajero: no enamorarse

Definitivamente este el post más íntimo que publico, pues se trata de un episodio bastante personal y para ser sincera difícil de contar, porque es un hecho que siempre está en mi cabeza, pero no necesariamente de manera negativa como ya te explicaré más adelante.
Mi enamorado, que ahora es mi ex, decidió poner stop (no pausa) a la relación, pero no de la manera adecuada, es decir con una conversación que contenga la palabra “terminamos”, sino con un silencio absoluto. Él dejó de contestar mis whatsapps y llamadas, cabe resaltar que era una relación a distancia. El motivo no lo sé y tampoco ya no espero que llegue a mí, sólo sucedió así. Ese día tuve la seguridad que era su deseo y tras haber pasado una situación similar unas tres semanas antes la cual fue por un motivo externo que comprendí, esta vez decidí que no podía hacer más. Se había ido y yo tenía que aceptarlo. 
Darme cuenta de la realidad fue duro, porque para ese momento sentí que mi punto de quiebre había llegado. Me sentí suspendida, bastante confundida, repasaba en mi cabeza una y otra vez todos los momentos juntos con el afán de encontrar alguna señal que anticipara este suceso, pero nada. Mi mente no podía dar con una conclusión lógica y ni qué decir de mi estabilidad emocional, se había deshecho. 
Creo que uno cuando realiza un viaje, no apunta en su check list de actividades conocer a alguien para luego enamorarse. Estaba en una época en la que tenía un pendiente con otra situación y sólo fui a Cajamarca a distraerme y conocer un nuevo destino. No sé si existe el amor a primera vista, pero sé que la atracción en los dos primeros segundos sí sucede. Sin embargo, como andaba en plan relajado, sólo me bastó pasar un momento divertido para luego no buscar más. Por lo contrario, a veces suceden cosas que llevan a otras, y al casi mes de habernos presentado, retomamos la comunicación, la cual fue bastante “fresh”. Tras ciertas locuras terminó convirtiéndose en una relación a distancia. Traté de ser cuidadosa con mis sentimientos, pero fue imposible al saber que eran compartidos, así que decidimos que alimentaríamos la relación para que creciera sana, con mucha ilusión de por medio y sintiéndonos un equipo. Sin la menor idea de lo que sucedería  acepté muchos viajes a la ciudad donde él se encontraba viviendo en ese momento, para poder siquiera verlo un rato. Al final tuve que ir a esos lugares luego de la ruptura forzada y era casi imposible no imaginarlo en la puerta del aeropuerto esperándome. 
Pienso que las cosas suceden conectadas con otras y este tiempo me ha dado la razón, ojalá no fuera así, pero es una pregunta que me hago constantemente ¿tiene que suceder así?, tal vez sí, tal vez no o hay otras formas, aún no lo sé. El punto es que cuando mi ex hizo lo que hizo, yo terminé en un hoyo, no porque él me haya metido allí, sino por la falta de cariño hacia mí misma. Después de episodios de llanto y más llanto, me di cuenta que él con su acción había abierto mi propia caja de pandora. Habían salido a la superficie todos mis miedos absurdos, la inseguridad, la desconfianza y la rabia. La vida me había puesto cara a cara con mis demonios, esos que había estado reprimiendo, hundiéndolos muy al fondo de mí. Fue como una especie de “es ahora”, ahora me tocaba enfrentarme a lo peor de mí. Entendí que ya no era posible seguir avanzando sin quererme. Es allí cuando supe que el amor propio es indispensable y sé ahora, cuando el dolor ya no nubla mi juicio, que es una chamba de todos los días y a toda hora. Las situaciones feas requieren un proceso de recuperación y puede darse distinto en todos nosotros. Usa herramientas que te ayuden. En mi caso, amo viajar, cuando lo hago me siento plena, también escribir que me sirve para sacar todo, lo hago en un cuaderno y obvio no todo lo pongo por aquí. Si publico esto, es para contar que las cosas se superan, aunque aún esté en recuperación, sé ahora que es posible llegar a un punto de tranquilidad, sólo se requiere tiempo. Eso sí, quiero dejar claro que el tiempo no desaparece por arte de magia la tristeza, lo que hace el tiempo es darnos el espacio para trabajar en uno mismo con mucho amor y sobretodo paciencia.
Haz ese viaje, sal a bailar esa noche, aunque mañana tengas excursión, muchas cosas podrían suceder para darte más momentos de calidad o para enseñarte algo, pero hazlo. Conoce lugares, personas y disfruta de los momentos de ahora, porque no regresan. No me arrepiento de las personas que se me cruzaron, al contrario les agradezco. Y aunque algunos meses atrás pareciera imposible, a mi ex se lo agradezco más porque estoy llegando a mi mejor versión.

Paz y amor ☺ 


domingo, 20 de octubre de 2019

¡Date una vuelta por el Parque ecológico La Molina!


Lunes otra vez, ¿qué tal estuvo el fin de semana? espero que lo hayas disfrutado al máximo (y también los demás días). Es hora de tomarse otro café para despertar la mente. Disfrútalo, detente un momento y siente el aroma embriagador, la calidez de la taza cuando la sostienes y el intenso sabor entre amargo y dulce de esta popular bebida. Fuimos dotados de cinco sentidos para hacer de nuestra vivencia una gran experiencia, sino ¿te imaginas lo aburrido que sería?

Así como disfrutas de tu taza de café, te invito a sentir con todo tu ser la naturaleza y esta semana te traigo la propuesta de un lugar bastante accesible, donde podrás caminar mientras te sumerges en una buena conversación con quien te acompañe y si eres de los que practica deportes extremos, pues tienes la oportunidad de lanzarte a una bicicleteada por los cerros, haciendo ciclismo de montaña. Eso sí, con todo el equipo de seguridad requerido y la experiencia, porque eso de andar pedaleando en pendientes es algo que por lo menos necesita práctica.

Es increíble que hace poco me enterara que existe el Parque ecológico La Molina, yo vivo en este distrito y me parece sorprendente que no lo disfrutara antes. Te cuento más, averiguando en internet y noticias acerca de este parque, pude saber que es un terreno conformado por 209 hectáreas (han reforestado 25) y era conocido como la pampa El arenal. Es el límite fronterizo entre los distritos de la Molina y Villa María del triunfo. En el 2013 la municipalidad decidió poner en marcha el proyecto de convertirlo en un parque ecológico para promover el deporte y contacto con la naturaleza. Por favor queridos gobernantes apuesten por más proyectos así para la ciudad, entre tanta modernidad y crecimiento, es muy importante brindar espacios que conecten a las personas con la naturaleza e incentive el movimiento.

Es necesario decirte que la vida sedentaria es dañina para tu salud, ya que no fuiste diseñado para permanecer en una sola posición todo el tiempo, sino serías un árbol o un cerro ¿no es verdad? Por lo tanto, te invito a mover el cuerpo, activa la circulación, dale más trabajo a los músculos y sal a caminar y trepar cerros. Te cuento que esta caminata no requiere que seas un experto del trekking, es bastante ligera. Anda a darle un respiro a tus pulmones (suena raro, pero es verdad) porque vives atrapado entre tanto smog que el cuerpo necesita un chepis. Ponte unas zapatillas que permitan que no te resbales y disfruta de la experiencia. Hay varios caminos que te llevan a diferentes estaciones, en cada una de ellas la vista es distinta, hay una que está prácticamente bordeando el cielo, entre las nubes diría yo. Puedes estar hasta las 5:30 p.m. debido a que es más seguro por la luz, recuerda que debes bajar del cerro y para eso es mejor evitar hacerlo a oscuras. Y sí, alcanzas a ver el sol reluciente entre la neblina de esta época preparándose para el atardecer. Puedes sentarte tranquilamente a apreciar el momento, sacar unas cuantas fotos para las redes o si eres más pro hacer fotografías profesionales, el ambiente es propicio para mucho. ¡Te va a encantar!

Por último, olvidé mencionar que se ubica al final de la avenida los Fresnos en el distrito de La Molina, no cobran entrada y puedes llevar auto porque hay una zona destinada para estacionamiento. También recuerdo lo sexy que te verás siendo un turista responsable, es decir cuidando del hábitat y gestionando la basura que produces (llévatela contigo). No olvides tampoco llevar agua para hidratarte y usar bloqueador así no haya sol. Eso es todo, anímate en tu próximo fin de semana.

¡Buenas aventuras!

lunes, 14 de octubre de 2019

Visita las Lomas de Lachay y gánate una aventura


Lo sé, es lunes. El día más pesado de la semana, el reinicio de las actividades y del cerebro. Y sé que necesitas prácticamente inyectarte café para funcionar y está bien, te brindaré cafeína, pero esta hará volar a tu mente hacia otro lado (literal). ¿No crees que la mejor manera de olvidar que es Lunes es diciéndote qué podrías hacer este fin de semana? ¿Por qué esperar hasta el jueves para planear algo? Empieza ahora, motiva tu interés y proyéctate hacia un divertido viaje.

Te das cuenta que es primavera, pero el cielo se empeña cada día en hacerte creer que quién se aproxima no es verano, sino invierno. Los días son fríos, las calles son grises, la pantalla de la computadora es gris, la oficina es gris y las personas siguen estando tan apagadas como el gris que te rodea. ¿Por qué no le das un poco de belleza natural a tus ojos?, un verde bonito y frondoso. Yo sé que es tentadora la idea de estar tiradx en la cama viendo tu séptima serie de netflix (en lo que va del año) o haciendo zapping en la tv por una hora sin darte cuenta porque al mismo tiempo estás con el celular viendo qué novedades te tiene el mundo, hasta podrías estar casi desmayadx en la cama con una ‘deliciosa’ resaca. Por eso, te propongo una idea divertida de salir de la rutina (incluso la del fin de semana) e ir a conectarte con la naturaleza y no, no morirás en el intento, sólo prueba.

¿Has escuchado de las lomas de Lachay? Probablemente responderías que es un lugar donde todo es verde y húmedo. ¡Genial! Por algo se empieza. En la curiosidad está el gusto (¿o no?). La reserva nacional de las Lomas de Lachay (sí, está protegido por el estado), es un ecosistema formado por más de 5,000 hectáreas, al norte de Lima en la provincia de Huaura, alimentado por las neblinas procedentes del océano (el pacífico, obvio). Por lo cual, también es conocido como el Oasis de neblinas, sus plantas como la Tara, el palillo, el mito, el huarango, entre otros captan la neblina. Este increíble paisaje alberga nada menos que 146 especies de plantas silvestres y 60 especies de aves (¿alucinante no?), a parte es hogar de zorros costeros y murciélagos. Y la mejor parte amigx es que aún estás a tiempo de disfrutar de un verde pasto primaveral porque se encuentra en su época húmeda (de diciembre a abril es la seca), ¿te imaginas que bien se van a ver las fotos en instagram? Y de paso contribuyes con el turismo interno, ¿genial no? Una caminata para purificar los pulmones llenos de smog limeño, en un ambiente propicio para que tu mente se despeje de tanto ajetreo y encima con tres opciones de rutas para que elijas una de acuerdo a tu resistencia. Las rutas de trekking son: Circuito el zorro (20min.), circuito de las Taras (1 hora) y circuito de la perdiz (2 horas).

¿Lo ves? Es un destino en el que no hay pierde y se encuentra en el km.105. Así que anímate, chapa mochila, zapatillas adecuadas, celular, gopro, botella de agua, familia, amigxs, novixs, ganadx, lo que sea que tengas disponible y explora. Eso sí, recuerda que no hay nada más sexy que un turista responsable que sigue los senderos destinados para trekking y gestiona muy bien la basura que produce. El ingreso es de lunes a domingo desde las 8:30 a.m. hasta las 5:30 p.m. Lo último que me queda decirte es: ¡buenas aventuras!

jueves, 12 de septiembre de 2019

Los cinco escalones de Lunahuaná


¿Has hecho canopy? Es un deporte de aventura. Consiste en deslizarse de un extremo a otro a la velocidad de un rayo sujeto a un arnés. Es divertido si te propones disfrutar la sensación de volar. Los escenarios son variados, depende mucho de la zona, puede ser un valle o el vacío entre montañas. Hasta el momento sólo lo he practicado una vez y fue en la localidad de Lunahuaná, ubicado en Cañete, el cual se encuentra a unas 2 horas de Lima (cerquita no más). Puedes realizar un full day o quedarte un fin de semana, depende de las actividades que quieras practicar. Sin dudas diría que es una zona para ir a perder miedos y liberar mucha adrenalina, ya que cuenta con otros deportes como el canotaje (recontra recomendado), ciclismo y paseos en cuatrimotos. Por otro lado, cuenta con un excelente clima y la gastronomía se basa mucho en camarones (riquísimo). Dato importante, en las noches hay una señora en la plaza que vende caldo de mondongo, es buenísimo, después de un día de canopy y canotaje (donde terminas empapado de pies a cabeza) cae perfecto.

Bueno, en esta ocasión les quiero contar que practicando estos deportes pude interpretar de manera más fácil ciertas situaciones de la vida cotidiana. De eso se trata, de ir disfrutando y a la vez prestando atención a lo que sucede para sacar provecho.

Yo soy una persona con miedo a las alturas, cuando me encuentro en un lugar muy alto siento náuseas y mareos, el famoso vértigo que probablemente alguna vez hayas experimentado. Sin embargo, mis amigas me animaron hacer canopy y la verdad acepté porque me contagié del entusiasmo de ellas (ya ves que las energías positivas suman), podía sentir su adrenalina desde que pisamos el centro donde brindaban el servicio. Obviamente, cuando ya estuve esperando con toda la indumentaria encima y viendo a los demás ir de uno en uno hacia el otro extremo, me dije “diablos, ¿en qué estabas pensando?”. Me acobardé, pero ya no había vuelta atrás al menos que quisiera perder el dinero pagado y malograrme a mí misma la nueva experiencia. Pensé que viajar se trata de conocer y sentir más de lo que normalmente sucede. En fin, llegó la hora, experimenté unas cuántas lanzadas fallidas (tres, eso de asomarse y no lanzarse) y me lancé. Debo confesar que cerré los ojos por ratos. Fue rápido, como un flash y no fue malo, al contrario, fue una locura, pero esa no fue mi parte difícil. Mi verdadera prueba fue cuando llegué al otro extremo y tenía que escalar un poquito para llegar a una zona estable y trasladarme al otro cable para el retorno. No miento, eran 5 escaleras (sí, cinco), consistían de fierros aferrados a la pared de la montaña.

Me paralicé, mis manos empezaron a temblar, mi vista se nubló y sentí que no podía hacer ni el más pequeño movimiento, el estómago se me hizo un nudo. Habrán pasado 5 minutos a lo mucho, pero para mí duró la eternidad. Me sentí suspendida en la nada, como estar en medio de la oscuridad, sin tener la menor idea de qué hacer, ensimismada en pensamientos como “me voy a caer y aquí queda todo”, “necesito que alguien baje y me saque de aquí”. El instructor al comprender mi pánico empezó a alentarme desde su posición, me dijo que respire y que tenía la capacidad para subir esas 4 escaleras restantes, me tendió la mano y siguió alentándome. Con cada movimiento temblaba más, pero poco a poco pude llegar al último escalón y a la mano del chico y salir de ese estado.

¿El miedo paraliza, verdad? Pude entender que la mente trabaja de la misma manera ante una situación nueva o no cómoda. Primero te aísla del entorno, para lanzarte pensamientos que atentan contra tu confianza, te hace creer que pasará lo peor y encima lo exagera, una tragedia sucede en tu mente y te angustia hasta nublarte el juicio. Luego, te hace sentir que necesitas de alguien para avanzar, que hacerlo de manera individual es imposible, pero ¿acaso alguien iba a agarrar mis piernas y levantarlas una tras otra para apoyarse de cada escalón o iba a enganchar mis manos en  los fierros? En efecto, NADIE, sólo yo. Las demás personas que te brindarán ayuda serán como el instructor, te alentarán, te recordarán que tú eres capaz y te brindarán apoyo, pero no se meterán en tu mente para solucionarlo. En ese momento clarísimo cuando comprendí que la única que iba a darle órdenes a mi cuerpo era yo, me esforcé por calmarme, respirar y continuar el trayecto. La única persona que tiene la última palabra eres tú y aunque haya miedo en el camino, avanza porque es la única manera de quitarle poder sobre ti y en algún momento será muy chiquito y te reirás porque lucirá insignificante. Te engrandecerás a ti mismo porque tienes la prueba de que fuiste capaz. Y así puede suceder con muchos miedos en todos los ámbitos: miedo a viajar solo, a empezar de cero, a enamorarte, a vivir solo, a luchar por un proyecto, a mudarte, a escucharte, etc. Unos cinco escalones (graciosamente insignificantes)  pudieron mostrarme como trabaja el miedo.

En mi caso aún quedan muchos miedos en los que trabajar, pero de eso se trata de ir ganándoles la partida uno a uno con seguridad y mucha paciencia (la ama y señora de las virtudes) y se comienza decidiendo.

Paz y amor


Pd. Lo que te transmito se basa en la experiencia propia, son las interpretaciones de una simple mortal, pero si algo he aprendido es que lo bueno se comparte. Nunca está de más.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

¿Para qué usar mi tiempo en una relación tóxica si puedo usarlo para planear mi viaje de año nuevo a Cusco?


¿Has experimentado una relación tóxica? Creo que todos en algún momento pasamos por eso, pienso que es más recurrente vivir una situación así cuando uno es más joven por la inmadurez y porque está en pleno proceso de identificación y definición como persona. Sin embargo, también es fácil caer en ese vicio siendo algo más grande (considera de 25 para arriba). Yo lo pasé hace un par de años con un ex enamorado. Antes de empezar con el anécdota, definamos qué es una relación tóxica. Desde mi perspectiva es una relación que no te aporta nada (NADA) y te quita energía, es decir, te sientes apagado, todo el tiempo es exactamente igual a los otros días que pasas con esa persona, las únicas ganas que sientes son las de pelear y podría decir que hasta las conversaciones son diálogos aprendidos y repetitivos.

Ahora sí, les contaré mi experiencia. Llevaba más de 2 años con esa persona, trabajaba con él, yo era una especie de caricatura de colores apagados, porque normalmente soy alguien alegre y risueña. Sin embargo, mi aspecto era de alguien aburrido y apagado. La persona que estaba conmigo era de pensamientos negativos, es decir, a todo le buscaba el pero o el lado malo y constantemente lo escuchaba quejarse de cualquier cosa que pasara por su vida y también en la mía. Mi accionar era refutar con cosas positivas, pero era tan insistente que terminaba por contagiarme esa visión de las circunstancias. Con el pasar del tiempo ambos nos convertimos en compañeros de rutina, pero nada más. No nos motivábamos, al contrario, ya no nos importaba qué hacía el otro, al menos que involucrara nuestra imagen ante los demás y eso explotara en peleas intensas. Me alejé de mis amigos y me aislé un poco de mi familia, ya que era difícil que esa persona interactuara con ellos.
Mi último intento por rescatar esa relación fue organizar un viaje de año nuevo a Cusco con muchos amigos de diferentes ámbitos, mis amigos de trabajo (que ahora son mis amigos de vida), amigos de mi ciudad natal (Tacna) y amigos de mi barrio. Lo organicé con mucho esmero y con ayuda de una amiga, ya que organizar a más de 10 personas fue todo un desafío, primero tienes que perseguir a todas para que compren los pasajes. Compramos nuestros pasajes con 4 meses de anticipación y el precio fue bastante accesible (en noviembre y diciembre se disparan al doble). Después fue el turno del alojamiento, como todos llegaban en fechas distintas, cada grupo accedió a un hospedaje distinto, pero lo recomendable para estos casos de grupos grandes es la aplicación de Airbnb. Recuerdo que yo reservé el hotel para nosotros dos y por no leer bien en booking tuve que pagar el mismo día la mitad del total. Te recomiendo leer correctamente las letras pequeñas, aunque para fiestas es entendible que pidan un adelanto fuerte. Normalmente, adelanto el 30% o elijo hoteles con cancelación gratis hasta cierta fecha. En fin, llegada una fecha cercana al viaje mi “enamorado tóxico” decidió no ir, uso una excusa tonta, pero para ese momento ya se me habían agotado las pilas para salvar la relación, así que decidí ir sola con mis amigos y fue la mejor idea. No sólo disfruté organizando los horarios para poder aprovechar la ciudad al máximo en esos 3 días de estadía, sino que pude quitarme la venda de los ojos y caer en la cuenta de que mi felicidad dependía de mí y no de otra persona.

Para ese año nuevo, mi cábala fue conocer un lugar nuevo el mismo 31 de diciembre. Por lo que decidí visitar Vinicunca, la montaña de 7 colores. Conseguir un tour es bastante fácil, la mayoría de las agencias se encuentran a un costado de la plaza de armas y recomiendo regatear, lo único que debes tener en cuenta es que debe ser una empresa seria y con los instrumentos adecuados para auxiliarte en caso tu organismo colapse por la altura. No te preocupes, para el último día del año las agencias de turismo funcionan con normalidad, si se trata de un full day.

Partimos muy temprano, recomiendo comer ligero e ir al baño antes de comenzar el trekking. En mi caso, considerando que era año nuevo y en la noche iba a celebrarlo, opté por la opción de pagar el traslado de ida a caballo, de esta manera no terminaría exhausta para las celebraciones. Las dos amigas del grupo que me acompañaron a ese tour, decidieron no seguir mi consejo y prácticamente sólo vieron los fuegos artificiales a la medianoche para después irse al hotel a dormir. El trayecto hacia el cerro es plano, no tiene subidas ni bajadas, pero  lo que te juega en contra es la altura. El caballo te deja al pie del cerro y debes subirlo por tu cuenta, en mi caso tuve que ponerle mucha actitud y esfuerzo para hacerlo a mi ritmo, ya que no contaba con la resistencia adecuada para hacer trekking (ahora trabajo en ello haciendo ejercicios). Sin embargo, me dio mucha satisfacción llegar a la cima, primero porque te demuestra que si te lo propones lo logras y segundo porque la vista es increíble y vale el esfuerzo. Disfruté mucho despedir el año estando en contacto con la naturaleza, sentir el aire helado en el rostro, visualizar los colores de las montañas, apreciar lo blancos nevados y estar entre toda la buena energía de las personas que llegaban. Fue una fiesta con la naturaleza que te limpia toda la mala energía y te renueva el alma (muy recomendable). Los días siguientes paseé por la ciudad, tomé caldo de gallina en el pintoresco mercado San Pedro, recorrí las calles de San Blas y disfrute los atardeceres en la plaza de armas.

Regresé a Lima renovada y decidida a cambiar mi situación sentimental. Es bueno analizar porqué aceptamos en nuestras vidas menos de lo que merecemos. En este caso, me di cuenta que no tenía caso continuar una relación con una persona que no tenía tiempo para mí, no ponía de su parte para mejorar la relación a pesar de pedírselo en reiteradas ocasiones y que me criticaba todo el tiempo. Al contrario, me había convertido en una versión muy parecida a él y eso atentaba mi esencia como persona. Mucho depende del autoestima y es difícil aceptarlo lo entiendo, pero tampoco podemos continuar viendo la vida pasar sin reaccionar a ella. Ahora después de varios años entiendo lo importante qué es afrontar las situaciones para crecer en espíritu y hacernos más fuertes, y no, no me refiero a crear una coraza para evitar que los demás nos hagan daño, sino trabajar en nuestro amor propio para disfrutar al máximo de los buenos momentos, brindar amor sin miedo y sacar lecciones de las situaciones tristes. Todos los días son oportunidades para avanzar y convertirnos en nuestra mejor versión. Sólo requerimos paciencia y buena actitud.

Paz y amor.

martes, 27 de agosto de 2019

Salir de la pausa es más fácil en Canta


El tiempo se puede detener, no físicamente, pero si en tu mente. Para mí se detuvo no hace mucho.

De pronto todo pasa a un décimo plano, como en una foto con desenfoque, en el que tú mismo sales nítido y todo lo demás borroso. Así fue, todo a mi alrededor se vio lejano y opaco. Y si me refiero a que el tiempo se detiene es porque tu mente se queda atrapada en ese momento cuando todo cambió. La mente repasa una y otra vez la situación, analizando cada detalle, tratando de encontrar el error, la explicación de por qué sucedió. Haces memoria del comportamiento previo, alguna lejana discusión o algún comentario que tal vez pasó desapercibido y fue la alerta, pero nada. Después de hacerlo mil veces, el resultado es el mismo.  Sólo eres tú y las voces de tu mente, con muchas preguntas y también justificaciones para la otra parte. Es fácil pensar mal de uno mismo, lo primero que haces es echarte la culpa. ¿Acaso hice algo mal? Empiezas a cuestionar tu personalidad, físico, actitudes, creencias, cada parte de ti está en juicio. Y ese recorrido mental es incansable.

Recuerdo que no importaba si tenía cosas que hacer, me sentí en un verdadero piloto automático, sin entender por qué las hacía, las hacía y listo. El exterior no existía. Sólo era yo en ese momento, atrapada, sintiéndome encerrada en una caja, sin ver más que oscuridad y sentirme a mí misma. Sentí dolor, recorría todo mi cuerpo, desde la punta de los pies hasta el último cabello. Las lágrimas salían sin control y a veces ya no había más. Me volví una experta en fingir ante los demás que estaba bien porque no quería mostrarme débil. Sin embargo, eso me hizo más daño.

Todo lo que encapsulas en ti, te intoxica profundamente. Eres como un recipiente que en algún momento se desborda si abusas de su capacidad para retener.

Tengo un espejo en mi habitación que proyecta mi cama. Recuerdo que me observaba a mí misma sin reconocerme, pero no me importaba. Seguía en estado de shock. Absorta de todo y todos. Todas las veces que podía estar sola me abrazaba a mí misma tratando de contenerme, dormía en un intento de dejar de sentir, pero muchas veces hasta el sueño se alejó de mí. Me quedaba a solas con mis pensamientos de incertidumbre. El agotamiento que sentía me dejaba sin ganas de nada. Me preguntaba ¿en qué momento se acaba?

La buena noticia es que sí se acaba, es un trabajo duro y largo, pero se dan grandes pasos cuando descubres que necesitas hacerlo por ti y para eso necesitas mucho amor propio y admites que pedir ayuda es necesario.

Todo depende de lo que uno se esmere en hacer para salir de esa atmósfera que creaste. Primero, aceptas que sucedió y no fue una pesadilla. La realidad es difícil pero cierta. Segundo, hablarlo y para eso debes saber en qué personas apoyarte, hablar del tema duele pero libera, escucha los consejos y siente el soporte que te brindan. Tercero, reanuda tu mente, quita la pausa y dale play, busca alguna actividad nueva porque eso mantiene concentrada a tu mente, ya que no lo has hecho antes y se esforzará por entender lo que se requiere. Cuarto, rescata los buenos momentos y sepáralos de todo, sólo es apreciación, pero nada más. Quinto, y lo más difícil, entiende que es un proceso, toma tiempo, habrán días buenos y malos, recuerdos negativos que tratarán de regresarte al punto de partida. Reconstruir el amor hacia uno mismo requiere de mucha paciencia y amabilidad.

Trataré de aterrizar la idea de salir de ese detenimiento del tiempo mental. Y para esto rememoraré mi viaje corto a Canta.

Vivía semanas muy intensas en el trabajo. Me despertaba, no desayunaba y me dirigía al lugar para sentarme a realizar mis actividades. Me sentía abrumada, siempre me encontraba tratando de sacar más fuerzas de mí. Había adquirido con una amiga un full day para visitar las lagunas que se encuentran a lo largo de la cordillera de la Viuda, situadas principalmente en el territorio de Canta. Esta provincia es un valle del río Chillón, ubicada al noreste de la ciudad de Lima. La distancia es de aproximadamente 3 horas.  Estábamos ilusionadas por liberarnos un momento del estrés. Un día antes del viaje tuvimos una jornada exhausta. Llegué a mi casa para bañarme, dormir una hora y salir al punto de encuentro con la agencia encargada de la excursión. Llamé a mi compañera de aventuras, pero no logró despertar. No pude escuchar el relato del guía porque sentía que no me quedaban fuerzas y aproveché a compensar un poco las horas de sueño, hasta que llegamos.

Mis ojos se abrieron maravillados cuando visualicé la primera laguna, llamada Chuchun. Estaba ante una maravilla de la naturaleza, una laguna turquesa que reflejaba en sus aguas el firmamento, las nubes perfectamente dibujadas y blancas como la nieve se alzaban curiosas en un cielo celeste. En ese momento entendí que el mundo seguía estando allí, lleno de lugares increíbles. Con cielos espléndidos llenos de nubes con figuras divertidas, aguas de tonalidades esmeralda y turquesa, nevados imponentes y caminos marrones que resaltaban la intensidad de los colores. Olvidé qué es lo que venía haciendo todas esas semanas anteriores, fue como despertar de un largo sueño repetitivo. Me senté a respirar y admirar lo que me rodeaba. ¿De todo esto me estaba perdiendo?, ¿Por qué? es lo que pensé, si es maravilloso. Por qué permitía que mis días fueran apagados si había mucho para disfrutar.

Visitamos más lagunas, una de ellas fue la de siete colores, igual de hermosa y con tonalidades tornasoladas que resaltan a simple vista entre el paisaje. También fuimos a la laguna de Yanac, Marcapomacocha, al nevado la Viuda y terminamos el recorrido en la catarata Cariscapcha. Definitivamente fue un shot de energía pura, disfruté tanto el día que me parecieron más. Estuvo lleno de paz, tranquilidad y sobretodo conexión conmigo misma. Empecé a distinguir los colores otra vez. Sonreía a consciencia y le permití a mi cuerpo relajarse. Mi mente dejó de reclamar y sólo me quedé con la naturaleza. Me sentí viva.
Algo así es descubrir que eres más fuerte de lo que crees y que no estarás eternamente atrapado en un lapso de tiempo que no fue bueno. A veces suceden situaciones en las que no tenemos nada que ver o se escapan de nuestras manos, pero sufrimos el impacto y nos desarma. No es justo, pero con el tiempo nos daremos cuenta que así debió ser. Debemos interiorizarlo como una experiencia que nos traerá un cambio, un crecimiento personal que nos hará disfrutar de la vida de una manera más real y satisfactoria.

No es fácil contar momentos tan vulnerables y mi intención tampoco es indicarte que poseo la fórmula secreta para sanar, pero si cuento mi experiencia es para hacerte saber que esto es algo por el que pasamos todos, que la tristeza es parte del camino para crecer y debemos aceptarla como parte de, pero no como un estado permanente. Hay muchos motivos para sonreír y uno de ellos es descubrir nuevos lugares ;)


Paz y amor.



Disfruta una experiencia histórica en la Fortaleza Real Felipe

¡Buen día! Es lunes otra vez y el calorcito ya llegó para quedarse. Y bueno, se acaba el año amig@ y ya estamos con todas las festividades...